Bed & Breakfast De Vier Seizoenen 4*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Playa privada
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Actividades
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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No se permiten mascotas
Ubicación
Los huéspedes del Bed & Breakfast De Vier Seizoenen Lisse pueden llegar fácilmente a la Sint Agathakerk, enclavada a tan solo 5 minutos a pie. Este bed and breakfast de 4 estrellas está ubicado a una distancia de 4 km del Parque Rusthoff e invita a sus huéspedes a uno de sus 2 restaurantes.
Muchos lugares de interés de Lisse, incluyendo la Iglesia Salem, se encuentran no muy lejos del hotel. Entre las atracciones deportivas cercanas está el Ter Specke, a poco más de 15 minutos en coche del Bed & Breakfast De Vier Seizoenen. Los huéspedes también podrían visitar Keukenhof, que está a 4 km. Independientemente de la religión, los viajeros prefieren visitar Martinuskerk, un popular lugar de culto situado a poco más de 10 minutos en coche de este establecimiento. Puedes tomar el autobús en la parada Eikenlaan, muy cerca del Bed & Breakfast De Vier Seizoenen Lisse.
Las habitaciones cuentan con una zona de comedor y un balcón, además de minibar, equipo de café y té para tu comodidad. También se proporcionan una tv de pantalla plana con canales vía satélite, además de comodidades como una plancha y tabla de planchar. Los baños están equipados con una ducha a ras de suelo y un inodoro separado, además de un secador de pelo y toallas de baño.
Los huéspedes pueden comer en el restaurante De Vier Seizoenen a pocos pasos del Bed & Breakfast De Vier Seizoenen.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve la oportunidad de disfrutar de una escapada romántica en el encantador Bed & Breakfast De Vier Seizoenen, ubicado en el pintoresco Lisse, a solo un paseo del famoso jardín de Keukenhof. Desde el momento en que llegamos, el personal fue excepcionalmente amable y servicial, incluso nos prestaron un cargador de teléfono, lo cual es un pequeño pero significativo detalle que aprecio mucho. Nuestra habitación, decorada con un estilo acogedor y llena de encanto, contaba con una terraza desde donde pudimos admirar la puesta de sol, un verdadero regalo para los sentidos. Además, el desayuno servido en una abundante cesta de picnic resultó ser una delicia, con bollos frescos que me recordaron a los de mi Sevilla natal, aunque sin mi aceite de oliva. El restaurante del hotel no se quedó atrás, ofreciendo platos que, si bien sencillos, estaban llenos de sabor y se ajustaban perfectamente a mi paladar español. Sin duda, volvería a este acogedor B&B si decido explorar de nuevo la belleza floral de los Países Bajos.
Información importante
- Niños y camas suplementarias
- Las habitaciones no están equipadas con cunas para bebés.